Aprendizaje y mediación tecnológica

EDUWEB 2009 TIC, educación e inclusión
Aprendizaje y mediación tecnológica
Dra. Nancy Reyes O.

El nivel de utilización de las tecnologías en la educación ha crecido exponencialmente con la aplicación de diversos equipos que, si bien no estuvieron pensados para utilizarse en la educación, se han ido añadiendo al quehacer educativo en todos los niveles de aprendizaje y de la gestión. Es por ello que una de las ventajas que se le incorpora a la tecnología, y por ende a la red como instrumentos para la formación, es la posibilidad que ofrecen para la interacción y la comunicación de manera sincrónica y asincrónica entre las personas (Cabero y Gisbert, 2005; Hannum, 2001). La red ha dejado de ser un entorno tecnológico para convertirse en uno social, ha dejado de ser privado y selectivo y se está convirtiendo en un entorno público y globalizado, donde las personas intercambian ideas, construyen conocimientos o establecen relaciones a diferentes niveles. Por otra parte, la educación mediada por tecnologías trasciende la esfera puramente didáctica y constituye una alternativa pedagógica, dinamizadora de la producción de conocimiento. Esto implica, claro está, la redefinición de conceptos básicos como educar, enseñar, aprender, entre otros, y la de los roles clásicos asignados a quien enseña y a quien aprende. Por esta razón el objetivo de la investigación fue indagar sobre la importancia del aprendizaje y la mediación tecnológica. Estuvo orientada en el tipo de investigación documental de nivel descriptivo. Producto de la indagación documental se tiene que el uso de la mediación tecnológica en los aprendizajes ofrece la posibilidad de flexibilizar la presencia física en las aulas, facilita superar los problemas de asistencia por problemas de horarios, por vivir lejos de los centros de enseñanza, por tener limitaciones físicas que impiden la asistencia a clase. Se concluye que el aumento de las necesidades educativas y de formación según el modelo de aprendizaje a lo largo de toda la vida, exige formas de aprendizaje y de organización mas abiertos, y la enseñanza abierta y a distancia tendría un papel relevante, pues se apoya en la interacción y el intercambio de información y conocimiento entre los participantes.

Palabras claves: Aprendizaje, mediación tecnológica, red

Desarrollo
El entorno de aprendizaje que se sustente en la modalidad educativa basada en recursos aportará variadas oportunidades y beneficios a los estudiantes y profesores, además de cambios en los roles. De acuerdo con Fernández (2007), bajo este enfoque los estudiantes deben ser capaces de planificar la búsqueda, localizar, recuperar, procesar, registrar, presentar y evaluar información, frente a lo cual los profesores deben estimular a sus estudiantes para que sean activos, no pasivos en el aprendizaje, se comprometan en un enfoque de aprendizaje indagativo, acepten responsabilidad en su propio aprendizaje, sean originales y creativos. Y adicionalmente desarrollen habilidades de resolución de problemas, toma de decisiones y de evaluación.

El profesor debe orientar al estudiante y proporcionarle las herramientas éticamente adecuadas para que pueda seleccionar convenientemente la información ofrecida por diferentes instituciones y personas, la que pudiera estar sesgada en función de los intereses institucionales. Fernández y otros (2008) indican que, en general, y desde el punto de vista del aprendizaje, el uso de variados recursos mejora en los estudiantes la retención de la información debido a que emplean los diferentes sentidos en dicho proceso (tecnologías en las que se integran el color, el sonido, la imagen, el texto, a través de una interfaz que no sólo entretiene, sino que “facilita” el acceso y la búsqueda de información). En la modalidad educativa basado en recursos tecnológicos, la universidad y el profesor dejan de ser fuentes de todo conocimiento, y el profesor pasa a ser un guía de estudiantes para facilitarles el uso de recursos y herramientas que necesitan para explorar y elaborar nuevo conocimiento y destrezas, pasa a actuar como gestor de ambientes con recursos de aprendizaje y a acentuar su papel de orientador. El profesor podrá abordar temáticas de acuerdo a los intereses de sus estudiantes-participantes, trabajar los contenidos al ritmo y estilo de aprendizaje del estudiante en forma individual o grupal, y por último crear ambientes agradables que favorecen y facilitan el aprendizaje.

Los ambientes de aprendizaje diseñados a partir de un modelo educativo sustentado en recursos tecnológicos puede entenderse, según Soto (2004), como un entorno o escenario destinado a promover el aprendizaje a partir de estrategias educativas enriquecidas con TIC, que pretenden crear situaciones de aprendizaje que estimulen al máximo las potencialidades de los alumnos o como un conjunto articulado de condiciones que incluyen TIC destinadas al desarrollo de determinadas competencias en los estudiantes. De acuerdo a estas definiciones, la flexibilidad del ambiente y el papel dinámico del profesor en una interacción intensa con sus estudiantes son elementos claves en los nuevos ambientes de aprendizaje.

Los ambientes de aprendizaje informatizados ofrecen una serie de capacidades a los profesores, además de que favorecen un enfoque constructivista del aprendizaje, donde son los estudiantes, en lugar de los profesores, quienes asumen la mayor parte del trabajo. Por tanto, en lugar de diseñar ambientes de aprendizaje basados en recursos de acuerdo a la figura de un profesor, se debe aprender a diseñarlos con el objetivo de aprovechar todas las posibilidades que estos ambientes informatizados ofrecen pensando en la construcción del conocimiento de cada uno de los estudiantes.

En este sentido, los cursos han de ser valorados, no tanto por su indiscutible carácter práctico, como por su potencialidad en términos de desencadenar procesos de autoaprendizaje, en los que se privilegia la reflexión y la crítica, y se coloca en escena la autogestión y la autonomía de los estudiantes, que de esta manera se constituyen en el centro de la modalidad educativa. A menudo la reflexión sobre los cursos se queda atrapada en el relieve que genera el “medio de comunicación” ocultando la dinámica pedagógica que ella origina, que es lo particular del proceso.

La universidad, como institución encargada de la transmisión de la cultura sistematizada por la humanidad, ya no puede proporcionar toda la información relevante, porque ésta es mucho más móvil y flexible que la propia institución; lo que sí puede es formar a los estudiantes para poder acceder y dar sentido a la información, proporcionándoles las capacidades de aprendizaje que les permitan una asimilación crítica de la misma. El sistema educativo universitario no puede formar específicamente para cada una de las necesidades, lo que sí puede hacer es formar a los futuros profesionales para que sean de por vida aprendices flexibles, eficaces y autónomos.

La interacción virtual se apoya en diferentes tipos de herramientas tecnológicas para la comunicación y el intercambio de mensajes en forma sincrónica y asincrónica. Para tal fin se utilizan diferentes tipos de códigos, que van desde los textuales y visuales, hasta los sonoros y audiovisuales. Se utilizan las herramientas más usuales (chat, correo electrónico, foros y listas de distribución), hasta las más atípicas (videoconferencia, los blogs y las wikis). Herramientas que facilitan realizar la comunicación en los mismos tiempos entre los usuarios, como ocurre con el chat o las videoconferencias; o en distintos, como nos facilita el correo electrónico o los blogs.

Entre las herramientas de comunicación mayormente utilizada para el desarrollo de la comunicación, se señala sin riesgo a equivocación que la más significativa la constituye el correo electrónico; muchas personas utilizan Internet porque utilizan el correo electrónico, y ese es el grado de utilización que hacen del medio. Sin embargo, su uso en contextos educativos implica no sólo poseer competencias instrumentales, sino también comunicativas y didácticas, para las cuales tanto el facilitador como los participantes deben estar capacitados. Respecto a las listas de distribución y al chat, algunas de las recomendaciones que se realizan para su utilización son: tener claro los objetivos de la participación, tener un estilo de comunicación no autoritario, saber animar la participación, ser objetivos y considerar el tono de intervención, promover conversaciones privadas (diseñar situaciones para fomentar el trabajo entre personas con intereses similares), presentar opiniones conflictivas para favorecer el debate, cuidar el uso del humor y del sarcasmo (no todas las personas comparten los mismos puntos de vista), alabar y reforzar públicamente las conductas positivas, no ignorar las negativas aunque se debe llamar la atención de forma privada, saber iniciar y cerrar los debates, incentivar a que no siempre el tutor tenga que ser el que inicie las participaciones, intervenir ocasionalmente para realizar una síntesis de las intervenciones, no escribir en mayúscula pues es entendido por algunas personas como que se está gritando, no repetir varias veces la misma línea de caracteres, y no escribir textos sin sentido.

Perea ( 2006), Hara y otros ( 2000) indican que los foros deben ser considerados como elementos de alto valor educativo, ya que:
• Favorecen el aprendizaje constructivista, pues permiten que los alumnos lean, revisen y reflexionen sobre lo expresado.
• Refuerzan la comunicación personal y ayudan a desarrollar el sentido de una comunidad de aprendizaje.
• Favorecen las relaciones e intercambios de carácter social y promover el aprendizaje colaborativo.
• Ayudan a construir el conocimiento en grupo, reforzando el hecho de que el alumno asuma un compromiso y una actitud dinámica en su aprendizaje.
• Potencian la construcción de conocimiento compartido.
• Impulsan un mayor grado de interactividad entre los participantes.
• Implican al alumno en tareas que exijan una participación activa en el discurso para su aprendizaje.
• Ayudan a los alumnos a encontrar soluciones ante determinados problemas que puedan dificultar su ritmo normal de aprendizaje.
• Capacitan al alumno para que pueda moderar la comunicación en los procesos educativos.
• Permiten una participación activa y una discusión reflexiva sobre el contenido de los materiales.

Por otra parte, su uso implica la construcción de una obra colectiva en cuya elaboración participan diversas personas, en un discurso que podría percibirse como caótico y fragmentario, pero que adquiere un sentido global y consolidado. Algunos autores incluso empiezan a hablar de la existencia en él de un género literario específico que denominan “género Chat” (Mayans, 2002). Lógicamente para ello su incorporación debe estar perfectamente planificada y estructurada y en completa relación con los objetivos docentes que se desean alcanzar.

Es relevante tener en cuenta los comentarios que realizan Bautista y otros (2006: 132), respecto a aspectos que deben evitarse con estas herramientas de comunicación, y que dificultan la interacción entre los participantes; cuestiones significativas que deben ser consideradas por el profesor en su utilización:
• Monopolizar las discusiones o intervenir y contestar de manera rutinaria ante cualquier opinión de los estudiantes.
• Ser inflexible y seguir al pie de la letra la propuesta de actividad grupal sin adaptarse a las necesidades e intereses de los estudiantes si percibiéramos que éstos son diferentes a los planteados.
• Enviar siempre mensajes de explicación «magistral» que no generen opinión o discusión.
• Permitir largas discusiones sobre temas que se escapen de lo que se debe tratar o se está tratando.
• Consentir que los estudiantes centren sus aportaciones solamente en ellos o sus experiencias personales y que esto parezca válido para todos o todas las situaciones.
• Impedir con nuestras respuestas o aclaraciones que los estudiantes justifiquen su interpretación adecuadamente. A veces es mejor sugerir o guiar para conseguir una buena respuesta por parte del estudiante y no darla nosotros directamente. De esta manera facilitamos la proactividad.
• Obviar una intervención importante de algún estudiante en referencia al tema que se trabaja.
• Manipular las intervenciones en los espacios virtuales para favorecer las opiniones propias.

Conclusiones
Producto de la indagación documental, se tiene que el uso de la mediación tecnológica en los aprendizajes ofrece la posibilidad de flexibilizar la presencia física en las aulas, facilita superar los problemas de asistencia por problemas de horarios, por vivir lejos de los centros de enseñanza, por tener limitaciones físicas que impiden la asistencia a clase. El aumento de las necesidades educativas y de formación según el modelo de aprendizaje a lo largo de toda la vida, exige formas de aprendizaje y de organización mas abiertos, y la enseñanza abierta y a distancia tendría un papel relevante, pues se apoya en la interacción y el intercambio de información y conocimiento entre los participantes.

La mediación tecnológica potenciará una enseñanza activa y participativa que exigiría redefinir y asumir un cambio de rol tanto en estudiantes como en profesores. El profesor deberá asumir un cambio de protagonismo en el proceso de enseñanza-aprendizaje, y su principal objetivo será ayudar al estudiante a ser agente activo y protagonista de su propio aprendizaje. Su función ya no será únicamente la de un mero transmisor de información y cultura, sino que actuará como experto, guía, tutor y motivador de aprendizajes. En este sentido, el profesor deberá estar preparado para aprovechar al máximo las posibilidades que le brindan las tecnologías en cuanto que: posibilitan contextos de aprendizaje diferentes, centrados en el estudiante, ofreciéndole diversas modalidades de interacción, proporcionándole distintas opciones y grados de control de su propio proceso de aprendizaje, respondiendo a sus intereses personales, promoviendo actividades de aprendizaje colaborativo, desarrollando una mayor autonomía de trabajo y aprendizaje autorregulado, rompiendo con las situaciones de aprendizaje pasivo y exclusivamente acumulativo y dependiente del profesor que realizaba el estudiante

Referencias bibliográficas

Bautista, G. y otros (2006). Didáctica universitaria en entornos virtuales. Madrid: Narcea.

Cabero, J.; Gisbert, M. (2005). La formación en Internet. Guía para el diseño de materiales didácticos. Sevilla: Eduforma.

Hannum, N. (2001). Web-based traigning: advantages and limitations. Khan, B.(ed). Web-based traigning, New Jersey, Educational Technology Publications.

Hara, N. y otros (2000). Content análisis of online discussion in an applied educational psychology course. Instructional Science.

Fernández Aedo, R. (2007). La virtualización en la universalización de la enseñanza.Journal of Technology Management & Innovation. [en línea] Disponible en: http://www.jotmi.org [consulta 2009, 1 de mayo].

Fernandez y otros (2008) Un modelo de autoaprendizaje con integración de las tic y los métodos de gestión del conocimiento. RIED. Volumen. 11 Nº 2. pag 137-149

Mayans, J. (2002). Género chat. O cómo la etnografía puso un pie en el ciberespacio. Barcelona: Gedisa.

Perea, V. H. (2006). La comunicación asincrónica en el e-learning: promoviendo el debate. Marcelo, C. (coord). Prácticas de e-learning. Granada: Octaedro-Andalucía.

Soto, M (2004). Propuesta de aplicación de un modelo de Gestión del conocimiento para las entidades del CITMA. Habana: Dirección de Tecnologías de Información y Gestión del Conocimiento (TIGEC).

Una respuesta a Aprendizaje y mediación tecnológica

  1. Carlos Peña dijo:

    Hola.
    Dra Nancy Reyes.
    El movil es solicitar su permiso para tomar una de sus conferencias para convertirla en un tema de debate en un congreso que estoy organizando, para junio 2015.
    Es decir este tema que Aprendizaje y mediación tecnológica, es oportuno para los maestros de mi pais, Republica DOminicana.
    Me gustaria tenerla aqui pero se que es un tanto, costoso su viaje, por eso le solicito su anuencia para utilizarla como tema de debate en una mesa de dialogo con maestros de la educacion publica aqui.
    Soy un tecnico distrital, encargado de coordinar los trabajos de ciencias naturales.
    Gracias. Carlos Peña. Rep. Dominicana. Bani.

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